Síndrome de Asperger

El Síndrome de Asperger es un trastorno del desarrollo que lleva asociada una alteración neurobiológica, manifestando un conjunto de características mentales y de conducta que forman parte de los trastornos del espectro autista.

El cerebro de la persona con síndrome de Asperger tiene un funcionamiento diferente en la comunicación, en la interacción social y en la adaptación flexible a las demandas del día a día. La persona con Síndrome de Asperger tiene como particularidad frente al autismo que, generalmente, tiene un lenguaje fluido y una capacidad intelectual media o superior a la media.

En el dilema de si sería bueno o no, que en el caso de que hubiera un compañero o compañera en clase con dicho síndrome, los profesores y compañeros lo supieran, considero que sí sería recomendable. Cientos de psicólogos y psiquiatras han determinado, tras muchos años de estudio, que un adolescente con síndrome de Asperger necesita como tratamiento un entorno de apoyo, respecto y comprensión, entre otras atenciones. Es decir, lo que esa persona necesita son cosas que una persona neurotípica no necesita que le ofrezcan, como puede ser:  En el ámbito personal y social, gente que le motive a participar en situaciones que refuercen su autoestima, que le proporcione estrategias de autocontrol, que le ayude a analizar su conducta etc. Académicamente puede necesitar apoyo extraescolar, posibilidad de hacer los exámenes orales o de tipo test, directrices claras para trabajos y tareas...

Si el entorno de esta persona no conoce el síndrome que padece, se producirían situaciones que podrían afectar a ambas partes. En primer lugar, el adolescente se sentiría dañado por situaciones en las que no le ofrecen lo que verdaderamente necesita (ya sea su espacio individual, apoyo por parte de ciertas personas), produciéndole ansiedad, estrés, y más incomprensión de un mundo que realmente, no entiende o percibe como los demás. Por otro lado, su entorno se puede ver afectado por no comprender ciertos comportamientos del individuo, que pueden molestarles u ofenderles; como podría provocar, la falta de filtros a la hora de expresar algo, entre otras muchas cosas. Esto a su vez, puede desembocar en una exclusión hacia esa persona, haciéndola plantearse que es rara, diferente o que, directamente, no encaja en la sociedad.

En conclusión, creo firmemente que el entorno de las personas que padecen el síndrome de Asperger debe estar al corriente de este hecho, ya que así se le puede ofrecer lo que demanda correctamente, sin ningún tipo de malentendido ni situación incómoda para nadie. Además, creo que sería una manera de normalizarlo más, lo que provocaría una mayor toma de conciencia social sobre el síndrome, así como eliminar el rechazo que a día de hoy se sigue mostrando por las personas que lo padecen.  

 

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